El sábado 14 de diciembre se llevó a cabo la Santa Misa de Acción de Gracias en honor al nombramiento de Monseñor Luis Gerardo Cabrera como Cardenal de la Iglesia Católica, un título otorgado por el Papa Francisco. La ceremonia tuvo lugar en la Catedral Metropolitana de Guayaquil, congregando a cientos de fieles que manifestaron su alegría y devoción por este significativo logro en la historia de la Iglesia ecuatoriana.
Entre los asistentes se destacó la presencia del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, acompañado de su esposa, Lavinia Valbonesi, quienes, junto con Monseñor Cabrera, recibieron un cálido y prolongado aplauso.
Un cardenal para Guayaquil y el mundo
Monseñor Cabrera es el sexto cardenal ecuatoriano, el primero nacido en Azogues y el primero en ejercer este cargo desde Guayaquil, donde ha desempeñado el rol de arzobispo desde 2015. Además, continuará liderando la Arquidiócesis de Guayaquil mientras cumple con sus nuevas responsabilidades como Cardenal, destacando que ambas actividades no son incompatibles.
La ceremonia oficial de su nombramiento se realizó el pasado 7 de diciembre en la Basílica de San Pedro en el Vaticano. A su regreso, Monseñor Cabrera enfatizó la importancia de su nueva labor: brindar consejo al Papa y participar en la elección del próximo Sumo Pontífice cuando sea necesario, siempre y cuando no supere los 80 años de edad. Actualmente tiene 69 años.
Una vida al servicio de la Iglesia
Ordenado sacerdote en 1983 como miembro de la orden Franciscana, Monseñor Cabrera ha dedicado su vida al servicio eclesiástico. Fue designado arzobispo de Cuenca por el Papa Benedicto XVI en 2009 y trasladado a Guayaquil en 2015 por el Papa Francisco. Además, ejerce como presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, consolidándose como una figura clave en la Iglesia del país.
Durante la misa, Monseñor Cabrera expresó su gratitud y humildad ante el nuevo desafío, asegurando que aprenderá de la comunidad y del pueblo ecuatoriano en este camino.