Loja vivió una Expo Feria llena de sabor, tradición y orgullo rural en el Complejo Ferial Simón Bolívar
Durante el último fin de semana de junio de 2025, la ciudad de Loja se vistió de campo, cultura y sabor con la edición especial de la Expo Feria Agropecuaria “Nuestra Señora de El Cisne”, desarrollada en el Complejo Ferial Simón Bolívar. La feria se consolidó como uno de los eventos más esperados del año, al combinar el dinamismo comercial del sector agropecuario con manifestaciones culturales y gastronómicas profundamente enraizadas en la identidad lojana.
El evento, que arrancó el viernes y se extendió hasta el domingo 29 de junio, reunió a cientos de productores rurales, emprendedores, ganaderos, chefs, artistas y familias, que acudieron masivamente a disfrutar de una programación diversa. Se trató de un espacio donde la tradición y la innovación convivieron, permitiendo a los visitantes conocer lo mejor de la producción local y regional.
🐄 Ganadería de élite y remate al martillo
Uno de los puntos más destacados de la feria fue el remate al martillo de ganado de alta genética, en el que se subastaron más de 20 ejemplares bovinos de razas como Holstein, Brown Swiss y Jersey. Los animales provenían de fincas especializadas de Catamayo, Gonzanamá, Quilanga y Loja, y fueron evaluados previamente por expertos del sector agropecuario.
El remate no solo dinamizó la economía ganadera, sino que también promovió la mejora de la genética animal como parte de una política local de fortalecimiento del sector lechero, uno de los pilares productivos de la región sur del Ecuador.
☕ Emprendimientos y sabores lojanos
La feria incluyó una amplia muestra de emprendimientos agroindustriales y gastronómicos, con presencia destacada de productos como café de altura, quesos artesanales, miel de abeja, panes tradicionales, mermeladas, chocolate orgánico, vinos de frutas y derivados de quinua.
El pabellón gastronómico fue uno de los más visitados: allí, las cocineras populares prepararon delicias típicas como la cecina lojana, tamales, repe blanco, miel con quesillo, humitas, cuy asado y empanadas de viento, despertando el paladar de los asistentes y rescatando los sabores de la cocina ancestral.
Además, varios stands ofrecieron degustaciones y charlas sobre procesos productivos sostenibles, calidad del grano de café, fermentación de productos y comercio justo.
🎭 Cultura, arte y encuentro familiar
En el escenario principal se desarrollaron presentaciones artísticas, entre ellas danzas folklóricas, música tradicional, grupos corales estudiantiles y conciertos de artistas lojanos. El público pudo disfrutar de las interpretaciones de grupos como Ñanda Mañachi y los Hermanos Rodríguez, entre otros.
Los juegos infantiles, los recorridos guiados por el área ganadera y las actividades didácticas de agricultura urbana con niños, consolidaron la feria como un espacio familiar, inclusivo y educativo.
🔍 Impacto y visión
Según la organización del evento, se estima que más de 12 mil personas asistieron durante los tres días de feria, con una inversión conjunta público-privada que ronda los USD 150 mil, destinada a logística, infraestructura, promoción y premios a los mejores productores.
Autoridades locales destacaron el valor estratégico de la feria como vitrina de visibilización del campo y de generación de redes de comercialización para pequeños y medianos productores. Además, se anunció que en la próxima edición se incorporarán ruedas de negocios, pasarelas de moda artesanal y concursos de innovación rural.
🗣️ Voces de la feria
“La feria nos da la oportunidad de mostrar lo que hacemos con nuestras propias manos. Aquí no hay productos industriales, hay esfuerzo campesino”, dijo Flor María Gualán, productora de horchata de Malacatos.
“Estamos felices de que la ciudad valore al campo. Sin campo no hay ciudad. Esta feria nos hace sentir parte del desarrollo”, agregó Edwin Yaguana, joven productor de leche de Gonzanamá.