El club Liga Deportiva Universitaria de Quito (LDUQ) volvió a escribir su nombre en la historia del fútbol ecuatoriano al conquistar su decimotercer título nacional en la temporada 2024. Bajo la dirección técnica del argentino Pablo «Vitamina» Sánchez, los albos se impusieron en la final al siempre competitivo Independiente del Valle, con un marcador global de 3-1.
La victoria de Liga no solo reafirma su posición como uno de los equipos más laureados del Ecuador, sino que también le otorga un tercer bicampeonato consecutivo, un logro que pocas instituciones deportivas pueden presumir. El estadio Banco Guayaquil, en Sangolquí, fue el escenario del partido de vuelta, donde a pesar de caer 1-0, la ventaja obtenida en Quito (3-0 en la ida) fue suficiente para levantar el trofeo.
Un año lleno de desafíos y resiliencia
La temporada 2024 no fue sencilla para Liga. Entre los momentos más difíciles, destaca la trágica pérdida del volante Marco Angulo y la amenaza de una sanción de tres puntos por un problema administrativo, que finalmente fue revocada. Sin embargo, el equipo supo sobreponerse y mostrar carácter, apoyándose en la experiencia de figuras clave como Alexander Domínguez y Ezequiel Piovi, además de la capacidad goleadora del paraguayo Alex Arce, quien fue el máximo anotador del torneo.
Una final de alto voltaje
El encuentro de vuelta en Sangolquí estuvo cargado de emociones. Independiente del Valle intentó revertir el marcador con un planteamiento ofensivo liderado por jugadores como Renato Ibarra y Kendry Páez. Sin embargo, Liga mostró solidez defensiva y logró mantener a raya los ataques del rival, a pesar del gol anotado por Luis Zárate en los últimos minutos.
En el plano ofensivo, los albos aprovecharon cada oportunidad para generar peligro, aunque no lograron ampliar la ventaja en el global. El pitazo final desató la euforia de los jugadores, cuerpo técnico y la fiel hinchada alba que abarrotó las gradas.
Un logro histórico
Con este título, Liga de Quito iguala en campeonatos nacionales a El Nacional, sumando 13 estrellas en su palmarés. El club ahora está a un paso de alcanzar los 14 títulos de Emelec y sigue persiguiendo a Barcelona SC, el máximo ganador con 16. Este campeonato no solo es un logro deportivo, sino también un testimonio del espíritu competitivo que define a la institución.
La celebración en el estadio Banco Guayaquil y en las calles de Quito reflejó la pasión y el amor de los hinchas por su equipo. El himno «Volveremos a ser campeones» resonó con fuerza, marcando el inicio de un nuevo capítulo de gloria en la rica historia de Liga Deportiva Universitaria de Quito.