La premilitar regresa a los colegios de la Sierra y Amazonía como opción optativa en segundo de bachillerato
A partir de septiembre de este año lectivo, los colegios del régimen Sierra-Amazonía del Ecuador incorporarán oficialmente la instrucción premilitar como un curso optativo para estudiantes de segundo de bachillerato, en una decisión que marca el retorno parcial de este tipo de formación al sistema educativo ecuatoriano. La medida ha sido anunciada por el Ministerio de Educación en coordinación con el Ministerio de Defensa Nacional y las Fuerzas Armadas del Ecuador, y se enmarca dentro de un plan integral que busca reforzar las capacidades de seguridad personal, disciplina y protección en el entorno escolar.
Formación con enfoque integral de seguridad
Según el comunicado oficial, el curso optativo se centrará en el desarrollo de habilidades en seguridad integral, defensa personal, protección física y psicológica, así como valores de civismo y responsabilidad. La premilitar, que años atrás fue una materia obligatoria, retorna ahora bajo una lógica moderna y adaptada al contexto actual del país, donde las preocupaciones por la inseguridad y la violencia han penetrado incluso el entorno educativo.
El programa estará dirigido por instructores capacitados de las Fuerzas Armadas y tendrá el acompañamiento pedagógico del Ministerio de Educación, para asegurar que los contenidos se articulen con los objetivos curriculares de la formación de bachillerato. Se busca que los estudiantes comprendan el rol de la defensa nacional, el funcionamiento del sistema de seguridad del Estado y los principios de autoprotección y autocuidado.
Complemento a una política más amplia de seguridad escolar
Este nuevo curso es solo uno de los ejes del Plan Nacional de Seguridad Escolar, impulsado por el Gobierno desde inicios de 2025. Entre las principales medidas que acompañan esta decisión se encuentran:
- La inclusión de contenidos de seguridad, convivencia pacífica y prevención de riesgos desde la educación inicial hasta tercero de bachillerato.
- La prohibición del uso de teléfonos celulares en el aula durante las clases, como medida para mejorar la atención, prevenir el ciberacoso escolar y limitar la exposición a contenidos inapropiados.
- El fortalecimiento de brigadas estudiantiles y simulacros de evacuación, en coordinación con la Secretaría de Gestión de Riesgos.
Reacciones encontradas: ¿un regreso necesario o un retroceso?
La medida ha generado un debate activo en el país. Mientras sectores de padres de familia y autoridades educativas locales —incluidos algunos rectores de instituciones emblemáticas de Loja y Cuenca— han recibido positivamente el retorno de esta formación con carácter voluntario, organizaciones de derechos humanos y colectivos estudiantiles han expresado dudas sobre la pertinencia de que las Fuerzas Armadas participen activamente en la educación civil.
Cristina Ruiz, madre de familia en Loja, considera que “los jóvenes necesitan estructura, valores y herramientas para cuidarse. Lo veo como una preparación para la vida”. En contraste, el colectivo ‘Aula Libre’ de Quito advirtió que el programa podría “militarizar el pensamiento” si no se maneja con equilibrio y respeto a los derechos del estudiante.
Desde el Ministerio de Educación se ha aclarado que la participación es voluntaria y que se garantizará el acceso a otros cursos optativos para los estudiantes que no deseen participar en la instrucción premilitar, como orientación vocacional, emprendimiento o clubes de ciencia y cultura.
La premilitar en perspectiva histórica
La instrucción premilitar fue parte de la formación secundaria en Ecuador durante décadas, hasta que fue eliminada como materia obligatoria a mediados de la década pasada, como parte de las reformas curriculares que buscaban modernizar y desmilitarizar el sistema educativo. Su retorno ahora, aunque en formato optativo, responde a un nuevo contexto nacional donde la seguridad ciudadana se ha convertido en una prioridad transversal en políticas públicas.
El Gobierno Nacional sostiene que esta decisión no implica un retroceso ideológico, sino una respuesta técnica a las necesidades de formación integral de los adolescentes ante los desafíos sociales actuales: violencia, narcotráfico, delincuencia juvenil, ciberacoso, desprotección emocional y falta de conciencia ciudadana.
Un piloto para futuras decisiones
Aunque el programa arranca en la región Sierra-Amazonía en el año lectivo 2025-2026, no se descarta que, tras una evaluación de resultados, se expanda al régimen Costa-Galápagos en el siguiente ciclo. Según el Ministerio de Educación, se prevé una revisión del impacto del curso en indicadores como la disciplina, el respeto a normas, la cohesión grupal y la percepción de seguridad entre los estudiantes.
De esta forma, Ecuador retoma una parte de su tradición educativa, pero con nuevos enfoques, con la mirada puesta en formar estudiantes conscientes, preparados y protegidos en un país que enfrenta múltiples retos en su estructura social y de seguridad. El tiempo y la evaluación pedagógica determinarán si esta apuesta genera el impacto esperado o si requerirá ajustes profundos en su aplicación.