Cultura, Nacional

Indignación en el sector turístico: Refugios del Chimborazo en condiciones deplorables, denuncian guías del Ecuador

La Corporación de Guías de Turismo del Ecuador lanzó esta semana una enérgica denuncia pública sobre el estado actual de los refugios del volcán Chimborazo, uno de los destinos más emblemáticos del país y símbolo de la actividad turística de alta montaña. Según el gremio, los espacios designados para el descanso, resguardo y atención de visitantes “no cuentan con las condiciones mínimas para turistas ni para las operadoras que trabajan en la zona”.

La alerta ha generado preocupación en el sector turístico y ha vuelto a poner sobre la mesa la falta de inversión y mantenimiento en la infraestructura turística pública, en especial en áreas protegidas de alta demanda internacional como el Chimborazo, cuya cumbre es la más cercana al sol desde el centro de la Tierra.

🧭 Refugios sin agua, sin calefacción y con instalaciones deterioradas

Los guías han documentado una serie de deficiencias críticas en los refugios, entre ellas:

  • Ausencia de agua potable y calefacción.
  • Baños en condiciones antihigiénicas o completamente inutilizables.
  • Filtraciones de agua, falta de mantenimiento estructural y eléctrica.
  • Camas en mal estado, sin ropa de abrigo suficiente.
  • Escasa presencia institucional para brindar seguridad y control en la zona.

A esto se suma la falta de un protocolo oficial de atención a emergencias, lo cual agrava el riesgo para montañistas nacionales y extranjeros. La situación es especialmente delicada durante las temporadas de mayor afluencia, cuando decenas de turistas intentan el ascenso cada día bajo condiciones extremas.

🧑‍🎓 Los guías exigen respeto y condiciones dignas

La Corporación ha enfatizado que la situación no solo afecta a los turistas, sino también a los profesionales del turismo de montaña, quienes trabajan en un entorno de alto riesgo sin las herramientas mínimas para ejercer su labor con seguridad y calidad.

“No se puede promocionar el Chimborazo como ícono del turismo si no se invierte en infraestructura básica. Es una falta de respeto a la profesión y al visitante”, expresaron voceros del gremio.

La denuncia va acompañada de una solicitud formal al Ministerio de Turismo y al Ministerio del Ambiente (MAATE), responsables de las áreas protegidas, para que se intervenga con urgencia en los refugios Whymper y Carrel, los principales puntos de acogida a más de 4.800 metros sobre el nivel del mar.

🚨 Consecuencias para el turismo nacional

El mal estado de los refugios tiene un impacto directo en la reputación internacional del país como destino de aventura. Muchos turistas que llegan a Ecuador para ascender al Chimborazo o para experimentar la altura más cercana al espacio se enfrentan a condiciones precarias que no se corresponden con lo que esperan de un destino certificado.

Ya se han reportado quejas de agencias internacionales, cancelaciones de expediciones y críticas en plataformas de viajes. Además, algunos operadores han comenzado a ofrecer sus servicios con alternativas privadas o improvisadas, lo que a su vez genera riesgos adicionales y eleva los costos.

📉 Una llamada de atención al Estado

Esta situación también revive el debate sobre el abandono progresivo de la infraestructura pública en zonas naturales. A pesar de que el Chimborazo figura en campañas oficiales de turismo como una joya de los Andes, en la práctica los recursos no llegan y la gestión es ineficiente.

Organizaciones del sector turístico recuerdan que los refugios, al estar ubicados en áreas protegidas, no pueden ser administrados por privados sin autorización estatal, lo que convierte al Estado en único responsable de su deterioro o mejora.

🔍 En perspectiva: ¿turismo sostenible o discurso vacío?

Lo que ocurre en el Chimborazo no es un caso aislado. Muchos otros destinos en el Ecuador andino atraviesan problemas similares: infraestructura dañada, rutas mal señalizadas, refugios cerrados o peligrosos, y falta de personal capacitado en primeros auxilios o rescate.

Mientras el país intenta posicionarse como un referente de turismo sostenible, la situación en el Chimborazo deja en evidencia una grave desconexión entre el discurso oficial y la realidad operativa.