El Santuario de El Cisne inicia la planificación de la Fiesta de la Virgen: Padre Sócrates Chinchay detalla el recorrido y logística de la peregrinación 2025
Con devoción y organización, la comunidad de El Cisne y autoridades eclesiásticas afinan los detalles para una de las manifestaciones religiosas más grandes del Ecuador: la peregrinación de la Virgen de El Cisne, conocida popularmente como la Churonita, hacia la ciudad de Loja. El Padre Sócrates Chinchay, rector del Santuario Nacional, ha anunciado que los preparativos logísticos, litúrgicos y comunitarios ya están en marcha.
📅 Una tradición que convoca a miles
La peregrinación iniciará el 17 de agosto, con la tradicional salida de la imagen desde el Santuario de El Cisne, en el cantón de igual nombre. El recorrido incluye las paradas emblemáticas en San Pedro de la Bendita (17 de agosto), Catamayo (18 de agosto), y la llegada a Loja el 20 de agosto, donde permanecerá hasta octubre para celebrar su festividad central.
El Padre Chinchay indicó que este año se espera una afluencia superior a los 600.000 devotos, muchos de los cuales realizan la caminata de más de 70 kilómetros como muestra de fe, sacrificio o promesas cumplidas. Para ello, se está trabajando de manera coordinada con las autoridades civiles y de seguridad para garantizar la movilidad, la salud y el orden durante toda la ruta.
“No es solo una caminata. Es un acto de amor profundo, de identidad, de memoria espiritual colectiva. La Virgen de El Cisne es la madre de Loja, del sur del país, y del corazón de cada ecuatoriano que ha crecido bajo su amparo”, expresó el rector.
🛣️ Seguridad, salud y servicios en el camino
Uno de los principales desafíos logísticos es el despliegue de servicios básicos y asistencia en la vía. La Diócesis de Loja, en conjunto con el COE provincial, el ECU 911, Policía Nacional, Cruz Roja y entidades municipales de Loja, Catamayo y Chaguarpamba, están articulando un plan operativo que incluye:
- Puntos de hidratación, descanso y auxilio médico.
- Brigadas de atención para adultos mayores y personas con discapacidad.
- Control de tránsito en rutas alternas para evitar congestionamientos.
- Coordinación con comerciantes y habitantes para mantener la limpieza y el respeto a la fe.
El padre Chinchay hizo un llamado especial a los vendedores ambulantes y a la ciudadanía a preservar el espíritu sagrado del evento, evitando el uso de música no litúrgica, excesos de bebidas o venta de productos ajenos a la celebración.
🌟 Fe, cultura e identidad: más allá de lo religioso
La peregrinación de la Virgen de El Cisne no solo es un acto de fe, sino una expresión profunda de la cultura lojano-andina. Durante el trayecto, miles de familias se congregan para acompañar a la “Churonita”, como la llaman con cariño, entonando cánticos, rezando el rosario y llevando en hombros la imagen de la Virgen adornada con flores, oros y velas.
Además, el evento genera dinamismo económico y cultural. Se reactivan decenas de negocios, se desarrollan expresiones artísticas populares y la hospitalidad lojano-campesina se fortalece con la llegada de visitantes de todas las provincias del país e incluso del exterior.
En palabras del Padre Chinchay:
“La fe nos une, pero también nos construye. La Virgen de El Cisne no solo protege, también nos enseña a organizarnos, a convivir, a caminar juntos. Cada peregrino lleva su historia a los pies de María”.
🔍 Una organización con visión pastoral y comunitaria
El Santuario trabaja ya en la adecuación de espacios, limpieza de accesos, ornato litúrgico y formación de voluntarios pastorales que guiarán las jornadas de oración durante el trayecto. También se realizarán misas campales, vigilias y confesiones a lo largo del camino.
La Diócesis enfatiza que este año se quiere recuperar la esencia espiritual de la peregrinación, dejando de lado lo que el rector ha denominado “turismo de espectáculo”, y reforzando el compromiso comunitario y la sobriedad mariana.
La jornada finalizará el 1 de noviembre con el retorno de la Virgen al Santuario, en un acto igualmente solemne que simboliza el reencuentro del pueblo con su fe.