Desvinculan del Hospital del IESS de Manta a la cuñada de alias «Fito», quien manejaba Talento Humano
En un nuevo capítulo que revela las profundas grietas en el sistema público de salud y su vulnerabilidad ante redes de poder paralelas, el presidente del Consejo Directivo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), Edgar Lama, confirmó este martes la desvinculación oficial de la cuñada de Adolfo Macías, alias “Fito”, cabecilla de Los Choneros, quien se desempeñaba como coordinadora de Talento Humano del Hospital General del IESS en Manta.
“Ella decidía quién entraba y quién no al hospital”, sostuvo Lama durante una declaración oficial que ha generado conmoción en la ciudadanía y un llamado urgente a la depuración institucional.
La funcionaria en cuestión fue separada del cargo apenas el 6 de agosto, pese a que su parentesco con el líder criminal era conocido internamente desde hace semanas. La demora en la acción disciplinaria y su rol estratégico dentro del hospital han encendido las alarmas sobre el nivel de penetración que tienen las estructuras delictivas en entidades públicas clave, particularmente en la seguridad social y el sistema de salud.
¿Qué hacía la cuñada de Fito en un cargo de poder?
Como coordinadora de Talento Humano, tenía la facultad de gestionar nombramientos, contratos, traslados y ascensos del personal del hospital. Según reveló el titular del IESS, esta posición no solo le otorgaba poder administrativo, sino también una capacidad de influencia que podía condicionar el acceso a plazas laborales o blindar a empleados con vínculos cuestionables.
Expertos en seguridad institucional advierten que la infiltración en áreas sensibles como esta permite a las organizaciones criminales no solo controlar recursos públicos, sino también lavar influencia política, blindarse judicialmente y obtener información estratégica sobre pacientes o funcionarios.
¿Qué implica esta revelación?
Este caso reabre el debate sobre el grado de penetración del crimen organizado en el aparato estatal, una preocupación reiterada por organismos internacionales y por la misma ciudadanía, que ha perdido confianza en las instituciones públicas. La seguridad social, históricamente golpeada por corrupción, negligencia y politización, parece ahora ser también un campo de operación para mafias que buscan legitimar sus intereses a través de influencias internas.
Lama reconoció que están en curso investigaciones para determinar cómo accedió al cargo y si hubo negligencia o complicidad en su nombramiento, así como si existen otras personas vinculadas a grupos delictivos dentro del hospital u otras unidades del IESS.
Llamado a la transparencia y acción política
La Asamblea Nacional, el Ejecutivo y organismos de control han sido exhortados por distintos sectores a investigar de forma urgente cómo se permitió esta infiltración, y si existen más casos similares en otros hospitales del país. La ciudadanía exige transparencia, depuración de funcionarios y una reforma profunda del sistema de selección y contratación pública.
Este hecho, lejos de ser un caso aislado, podría ser apenas la punta del iceberg en una red mucho más compleja de influencias criminales enquistadas en instituciones vitales del Estado.