En el marco de la segunda vuelta electoral en Ecuador, el presidente y candidato Daniel Noboa ha notificado formalmente al Consejo Nacional Electoral (CNE) su decisión de tomar una licencia temporal para dedicarse a la campaña electoral. Esta licencia se extenderá hasta el 10 de abril de 2025, fecha en la que finaliza el período permitido para la promoción política antes de la jornada electoral.
Un paso estratégico en la recta final
El anuncio se produce en un contexto de alta tensión política, donde Noboa busca consolidar su posición frente a su contendiente en la segunda vuelta. La decisión de apartarse temporalmente de sus funciones como mandatario responde a la necesidad de reforzar su campaña electoral y establecer contacto directo con la ciudadanía en los días clave previos a la elección.
Fuentes cercanas al equipo de campaña de Noboa han señalado que esta medida busca optimizar su presencia en territorio, permitiéndole recorrer distintas provincias del país, presentar sus propuestas de manera más cercana y enfrentar los desafíos que conlleva una contienda electoral reñida.
El impacto de la licencia en la gestión gubernamental
El anuncio ha generado diversas reacciones en la esfera política y ciudadana. Algunos sectores consideran que la decisión es legítima y comprensible dentro del proceso democrático, mientras que otros cuestionan si esta licencia podría afectar la estabilidad del Gobierno en un momento clave para el país.
Según la normativa ecuatoriana, el presidente puede solicitar licencia temporal para actividades políticas sin que ello implique su separación definitiva del cargo. Durante su ausencia, las funciones presidenciales serán asumidas por el vicepresidente, conforme lo estipula la Constitución.
Desde la oposición, algunos analistas han planteado interrogantes sobre la compatibilidad entre la gestión gubernamental y la campaña electoral. Existen preocupaciones sobre el uso de recursos estatales y la posible influencia del poder Ejecutivo en la contienda. Sin embargo, el equipo de Noboa ha asegurado que su campaña se desarrollará dentro del marco legal y con estricta separación de funciones.
Una elección decisiva para el futuro del país
La segunda vuelta electoral en Ecuador es crucial, ya que definirá el rumbo político del país en los próximos años. Noboa, quien asumió la presidencia en 2023 tras vencer en elecciones anticipadas, busca extender su mandato y consolidar su proyecto gubernamental.
Por otro lado, su rival en la contienda también ha intensificado su campaña, buscando captar el respaldo de los votantes indecisos y de aquellos que en la primera vuelta optaron por otras opciones políticas.
Con la licencia tomada por el presidente, se abre una etapa clave en la recta final de la campaña, en la que cada acción y estrategia electoral podría ser determinante para el resultado final de los comicios.