La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha solicitado al Estado ecuatoriano que informe detalladamente sobre las condiciones de salud de las personas privadas de la libertad, con especial énfasis en la atención a los reclusos con tuberculosis, así como la situación real en términos de alimentación y hacinamiento en los centros de privación de libertad del país.
Esta petición se enmarca dentro del monitoreo que la CIDH realiza sobre la crisis penitenciaria en Ecuador, la cual ha sido objeto de múltiples denuncias por parte de organizaciones de derechos humanos, que advierten sobre la falta de acceso a servicios médicos adecuados, deficiencias en la alimentación y niveles críticos de hacinamiento que ponen en riesgo la vida de los internos.
Preocupación por la crisis sanitaria en las cárceles ecuatorianas
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa de alto contagio que afecta principalmente a personas en condiciones de vulnerabilidad. En el contexto carcelario, donde la falta de espacios ventilados, el hacinamiento y la desnutrición son comunes, el riesgo de propagación es mucho mayor.
📌 Datos alarmantes sobre la tuberculosis en las cárceles ecuatorianas:
- Según informes de organizaciones defensoras de derechos humanos, la tuberculosis en las cárceles de Ecuador ha aumentado en los últimos años, sin que existan planes de prevención eficaces.
- En varias prisiones, los internos enfermos no reciben tratamiento adecuado, lo que genera contagios masivos dentro de los pabellones.
- El déficit de médicos y personal sanitario en los centros penitenciarios impide un control efectivo de la enfermedad.
🔴 Casos recientes de tuberculosis en las cárceles
En los últimos meses, han surgido denuncias sobre casos de tuberculosis sin atención médica oportuna, con presos que presentan síntomas graves y que no son trasladados a hospitales. Estas situaciones han sido reportadas especialmente en las cárceles de Guayas, Cotopaxi y Loja, donde los familiares han advertido sobre la falta de medicinas y la precariedad en los tratamientos.
Alimentación deficiente y hacinamiento: otros puntos críticos en las prisiones
Además de la tuberculosis, la CIDH también ha solicitado información sobre la alimentación en las cárceles ecuatorianas, ya que existen múltiples denuncias de raciones insuficientes y de baja calidad que no garantizan la nutrición mínima de los reclusos.
⚠️ Algunos datos sobre la crisis alimentaria en los centros penitenciarios:
- Se han reportado recortes en la cantidad de comida que reciben los internos.
- En varias cárceles, los familiares deben llevar alimentos para que los presos puedan alimentarse adecuadamente.
- La desnutrición ha empeorado las condiciones de salud, aumentando la vulnerabilidad ante enfermedades como la tuberculosis.
Otro de los puntos clave en la solicitud de la CIDH es el hacinamiento, un problema estructural del sistema penitenciario ecuatoriano. Actualmente, las cárceles del país albergan a más de 30.000 reclusos, cuando su capacidad máxima es de aproximadamente 18.000 personas.
📉 Consecuencias del hacinamiento:
- Falta de acceso a servicios básicos de salud e higiene.
- Mayor riesgo de enfermedades respiratorias e infecciosas.
- Incremento de la violencia dentro de los pabellones debido a la sobrepoblación.
Respuesta del Gobierno ecuatoriano
Ante el requerimiento de la CIDH, el Gobierno ecuatoriano deberá presentar un informe detallado sobre las acciones que está tomando para mejorar la salud de los internos y combatir la tuberculosis en las cárceles.
Desde el Ministerio de Salud y el Servicio Nacional de Atención a Privados de Libertad (SNAI) se ha indicado que existen programas de salud penitenciaria en marcha, aunque diversas organizaciones han señalado que estas medidas son insuficientes y que la crisis en las cárceles sigue en aumento.
📢 Lo que se espera ahora:
- Que el Estado ecuatoriano responda oficialmente a la CIDH con un plan concreto de acción.
- Que se tomen medidas urgentes para garantizar la salud de los presos, especialmente en lo que respecta a la tuberculosis.
- Que haya transparencia en la gestión de los recursos destinados a la alimentación y bienestar de las personas privadas de la libertad.
La crisis penitenciaria en Ecuador sigue siendo un problema estructural que requiere acciones inmediatas y coordinadas entre el Gobierno, los organismos de derechos humanos y la sociedad civil para garantizar condiciones dignas para los reclusos.