Nacional, Urgente

Mueren 18 recién nacidos en el Hospital Universitario de Guayaquil por presunta falta de insumos médicos

El caso involucra a la bacteria Klebsiella pneumoniae KPC y ha generado un fuerte debate sobre la crisis del sistema de salud

Guayaquil, Ecuador. — Una grave denuncia ha conmocionado al país: 18 recién nacidos fallecieron en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Universitario de Guayaquil, presuntamente tras contraer la bacteria Klebsiella pneumoniae KPC, altamente resistente a los antibióticos. Las investigaciones preliminares apuntan a que los neonatos fueron conectados a cánulas nasales reutilizadas y mal esterilizadas, dispositivos esenciales para el suministro de oxígeno a bebés con dificultades respiratorias.

Según trascendió, las cánulas nuevas, que tienen un costo aproximado de 2,20 dólares por unidad, no fueron adquiridas ni provistas a tiempo, lo que habría sido un factor determinante en la muerte de los niños. El hecho no ha sido informado oficialmente por el Ministerio de Salud ni ha recibido cobertura en los principales medios de comunicación del país.


Contexto de la bacteria

En recién nacidos, la Klebsiella pneumoniae KPC puede ser particularmente peligrosa. Los neonatos tienen sistemas inmunológicos más débiles y son más susceptibles a infecciones graves. Cuando esta bacteria resistente a los antibióticos invade el cuerpo de un recién nacido, puede causar infecciones severas como:

  • Neumonía: Infección en los pulmones que puede dificultar la respiración y provocar fiebre, dificultad para respirar y otros síntomas.
  • Sepsis: Una infección generalizada en el cuerpo que puede poner en peligro la vida del bebé, ya que puede afectar órganos vitales como el corazón, los riñones y los pulmones.
  • Infecciones del tracto urinario o meningitis: Aunque menos comunes, también son posibles, y ambas son infecciones graves que requieren atención médica urgente.

La Klebsiella pneumoniae KPC es especialmente preocupante en entornos hospitalarios, como las unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN), donde los recién nacidos pueden estar expuestos a esta bacteria resistente. Además, la falta de opciones de tratamiento debido a la resistencia a los antibióticos complica el manejo de estas infecciones.

Antecedentes y contexto nacional

Este suceso se suma a otros eventos recientes que han evidenciado la precariedad del sistema público de salud. Hace tres meses, ocho niños murieron en Taisha por falta de acceso a atención médica en sus comunidades. Paralelamente, se han denunciado problemas de desabastecimiento de medicamentos, equipos y personal en hospitales estatales de distintas provincias.

En un análisis más amplio sobre la situación de la niñez en Ecuador, se reporta que:

  • Más de 450.000 niños, niñas y adolescentes están fuera del sistema educativo.
  • En el primer semestre de 2025, 294 niños y adolescentes fueron asesinados, lo que representa un aumento del 50 % en comparación con los 196 homicidios registrados en el mismo período de 2024.
  • Uno de cada dos niños vive en condición de pobreza, lo que equivale a más de 3,5 millones de menores.
  • El 19 % de los menores de dos años padece desnutrición crónica infantil.

Estos datos reflejan una vulnerabilidad creciente, tanto en materia de salud como en protección integral de derechos.


Reacciones y llamados a la acción

El periodista Andersson Boscán hizo pública la denuncia, calificando el hecho como un caso de negligencia médica grave. Por su parte, el exministro Ricardo Patiño lo describió como un “acto criminal” y solicitó una investigación urgente. La Asamblea Nacional anunció que pedirá a la Comisión de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes que esclarezca los hechos y determine responsabilidades.

El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, expresó:

“Como alcalde de Guayaquil y como padre de familia me siento conmovido por el fallecimiento de niños en un hospital estatal. Les ruego, señores médicos, informarnos cuántas cánulas faltan para comprarlas inmediatamente. Esto es demasiado doloroso. No debe repetirse.”

Hasta el momento, no se ha anunciado el inicio de una investigación oficial por parte de la Fiscalía ni un pronunciamiento del Ejecutivo sobre la situación.


Ejecución presupuestaria y deficiencias estructurales

De acuerdo con reportes oficiales, hasta mediados de 2025 el Gobierno ha ejecutado apenas un 11 % del presupuesto asignado a salud, pese a las necesidades urgentes de hospitales y centros médicos en todo el país. Este bajo nivel de ejecución se presenta en un contexto en el que las denuncias de corrupción y reparto irregular de recursos en el sistema de salud se han hecho recurrentes.

La falta de insumos básicos como las cánulas nasales no solo representa un riesgo para la atención neonatal, sino que también evidencia falencias en los procesos de adquisición, distribución y supervisión de material médico. Expertos señalan que la ausencia de protocolos eficaces de control y la reutilización indebida de equipos incrementan el riesgo de infecciones intrahospitalarias, como en este caso la provocada por Klebsiella pneumoniae KPC.


Un llamado urgente a las autoridades

La magnitud de esta tragedia ha despertado un clamor ciudadano por justicia, transparencia y reformas estructurales en el sistema público de salud. La ausencia de una respuesta institucional inmediata genera interrogantes sobre la capacidad de reacción y la prioridad que se da a la atención de los casos que afectan a los sectores más vulnerables de la población.

Organizaciones sociales, gremios médicos y defensores de derechos de la niñez han insistido en la necesidad de:

  1. Iniciar de forma urgente investigaciones independientes para esclarecer responsabilidades.
  2. Garantizar el abastecimiento permanente de insumos médicos básicos en hospitales públicos.
  3. Mejorar los protocolos de esterilización y control sanitario en áreas críticas como las unidades de cuidados intensivos neonatales.
  4. Incrementar y ejecutar de forma efectiva el presupuesto destinado a salud.

La muerte de 18 recién nacidos en el Hospital Universitario de Guayaquil se convierte así en un símbolo doloroso de las carencias del sistema de salud y plantea un desafío impostergable para las autoridades: evitar que tragedias evitables se repitan y garantizar que el derecho a la vida y a la salud de la niñez sea plenamente protegido.