Alias ‘Fito’ enfrenta la justicia en EE. UU. por narcotráfico, armas y violencia transnacional
Extradición histórica marca un precedente judicial: primera vez que un ecuatoriano es juzgado en Estados Unidos tras la reforma constitucional de 2024
Brooklyn, Nueva York. En una jornada histórica para la cooperación judicial entre Ecuador y Estados Unidos, el ciudadano ecuatoriano José Adolfo Macías Villamar, más conocido como alias “Fito”, compareció el lunes 21 de julio de 2025 ante el Tribunal Federal del Distrito Este de Nueva York, donde se lo procesará por siete cargos graves relacionados con narcotráfico, tráfico de armas y actos de extrema violencia. Fito es señalado como el máximo líder de la organización criminal transnacional Los Choneros, una de las bandas más violentas y poderosas del hemisferio sur.
Acusaciones y delitos imputados
La Fiscalía del Distrito Este de Nueva York presentó una acusación formal sustitutiva contra Macías Villamar, que incluye los siguientes cargos:
- Conspiración para la distribución internacional de cocaína.
- Distribución internacional de cocaína.
- Uso de armas de fuego para promover el narcotráfico.
- Contrabando de armas de fuego desde Estados Unidos.
- Conspiración para la compra de armas mediante intermediarios.
La acusación fue presentada por el fiscal Joseph Nocella Jr., junto a autoridades de la DEA, la ATF y el Departamento de Comercio de los Estados Unidos. Según las autoridades estadounidenses, Fito lideró durante al menos cinco años una red criminal que “inundó de drogas Estados Unidos y otros países, y sembró el terror con violencia extrema”, como lo expresó el fiscal Nocella en su declaración pública.
El poder del crimen desde Ecuador
Entre 2020 y 2025, Fito dirigió la estructura de Los Choneros desde diferentes cárceles ecuatorianas, valiéndose de celulares y acceso a internet para coordinar extorsiones, asesinatos selectivos, amenazas contra autoridades, y tráfico internacional de drogas. Se lo responsabiliza de haber orquestado actos de violencia contra fiscales, policías, abogados, figuras políticas y población civil en Ecuador.
Su organización adquiría armas de fuego –incluidos rifles de asalto AK-47 y granadas– comprándolas en Estados Unidos mediante testaferros y contrabandeándolas hacia Ecuador. Estas armas fueron empleadas para controlar territorios, defender rutas del narcotráfico y ejecutar represalias contra enemigos o autoridades.
De prisión a prisión: la fuga que sacudió a Ecuador
Fito ya había sido condenado en Ecuador en 2011 por asesinato, robo y tráfico de drogas. Aunque escapó de prisión en 2013, fue recapturado y recluido nuevamente, desde donde continuó liderando la organización criminal. En enero de 2024, cuando se preparaba su traslado a una cárcel de máxima seguridad, volvió a fugarse, provocando una ola de violencia nacional sin precedentes.
Motines, secuestros, atentados y masacres estremecieron al país. El gobierno del presidente Daniel Noboa se vio obligado a declarar estado de emergencia. La recaptura se concretó el 25 de junio de 2025, gracias a un operativo conjunto entre fuerzas ecuatorianas y organismos internacionales.
Extradición y juicio en Estados Unidos: un precedente histórico
La extradición de alias Fito es la primera de su tipo tras la reforma constitucional aprobada en referéndum en abril de 2024, que permite extraditar a ciudadanos ecuatorianos por delitos graves, especialmente relacionados con el crimen organizado transnacional. La Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia de EE. UU. y las autoridades ecuatorianas coordinaron el proceso con absoluta reserva.
Fito comparece ahora ante la jueza federal Vera M. Scanlon en Brooklyn. Si es declarado culpable, enfrentará una pena mínima de 20 años de prisión, con posibilidad de cadena perpetua.
El mensaje de Estados Unidos a los capos internacionales
En su intervención pública, el administrador interino de la DEA, Robert Murphy, aseguró: “Fito creyó que podía envenenar a nuestro país, contrabandear nuestras armas y expandir el caos con sangre y muerte. Hoy enfrenta la justicia en suelo estadounidense”.
Por su parte, el agente especial del ATF, LC Cheeks Jr., ratificó que el trabajo coordinado entre agencias permitirá “disolver el círculo de violencia armada y pandillera que amenaza nuestras comunidades”.
El caso forma parte de la Operación Take Back America, una iniciativa nacional del Departamento de Justicia que busca desmantelar carteles y organizaciones criminales que operan dentro y fuera de EE. UU.
Una batalla legal con impacto internacional
El equipo de fiscales federales conformado por Chand Edwards-Balfour, Lorena Michelen y David Berman será el encargado de demostrar ante el jurado los nexos criminales de Macías Villamar. Hasta que se demuestre su culpabilidad, el acusado se presume inocente, según la ley.
Pero este proceso no es solo judicial: también tiene implicaciones diplomáticas, legales y políticas. Pone a prueba la capacidad de Ecuador para colaborar con organismos internacionales y fortalecer su lucha contra el crimen organizado. Asimismo, abre el camino para que otros capos ecuatorianos, si son requeridos por cortes internacionales, puedan enfrentar procesos similares.
Este juicio será seguido con atención por la comunidad internacional, no solo por lo que representa la figura de alias Fito, sino porque evidencia la creciente internacionalización del crimen organizado, que ya no reconoce fronteras ni limitaciones legales.