¿Cambio o Continuismo?: Loja Busca Alcalde en Medio de Crisis Urbana y Descontento Social
Loja entre escombros y desconfianza
Mientras las calles de Loja continúan agrietadas, con baches que se multiplican en cada esquina, barrios sin agua potable durante días, y un clima generalizado de abandono institucional, el panorama político se agita con el inicio no oficial de la campaña para la alcaldía.
La ciudadanía, que hoy camina entre polvo y escombros, observa cómo los nombres de posibles candidatos comienzan a emerger con fuerza. Las propuestas todavía son escasas, pero las promesas ya resuenan en medios y redes sociales. Todo mientras la ciudad sigue sin respuestas concretas a su deterioro urbano.
El regreso de Jeannine Cruz y el tablero político que se reconfigura
Tras una década alejada del epicentro político de su ciudad natal, Jeannine Cruz, figura con experiencia en gobiernos anteriores, retornó a Loja con un claro objetivo: ser candidata a la alcaldía. Su anuncio se concretó recientemente, en declaraciones a emisoras locales, donde afirmó que esta vez sí trabajará “en serio por el pueblo lojano”.
Otros rostros, viejos y nuevos: ¿hay verdadera renovación?
Además de Cruz, suenan ya otros nombres conocidos y discutidos:
- José Bolívar Castillo, cuatro veces alcalde, también conocido como “el chato”, fue revocado por más del 70 % en 2018 y fracasó en su intento de reelección en 2019 con solo el 12,7 % de votos.
- Patricio Valdivieso, exgerente municipal y figura relativamente joven, lidera las encuestas con un 48 % de aceptación entre los consultados.
- Byron Maldonado, político de derecha moderada, ha mantenido actividad, aunque sin propuestas sólidas visibles hasta el momento.
- Franco Quezada, actual alcalde, aparece con menos del 10 % de respaldo y enfrenta un proceso de remoción en marcha, lo que debilita aún más su ya escasa legitimidad. Su gestión ha sido fuertemente criticada por la falta de obras, desorganización institucional, y, principalmente, por su aparente desconexión con los problemas reales de los barrios.
El movimiento ADN, afín al actual gobierno nacional, todavía no oficializa a su candidato. Se espera que postule a un perfil joven que represente renovación, aunque su impacto aún es incierto.
Crisis urbana sin resolver: agua, calles y servicios básicos
Loja atraviesa una de sus peores crisis en infraestructura urbana. Barrios enteros reportan intermitencias o cortes prolongados de agua potable, sin soluciones claras por parte del Municipio. La red vial urbana está colapsada en varias zonas, mientras que los parques, espacios públicos y mercados reflejan un deterioro acumulado.
Las denuncias de los ciudadanos no han cesado: juntas barriales, colectivos de vecinos y usuarios en redes sociales reclaman falta de acción concreta y respuestas dilatorias por parte del Cabildo.
En este contexto, las campañas electorales no pueden limitarse a promesas superficiales. La ciudadanía demanda:
- Un plan urgente de recuperación de la red vial urbana.
- Soluciones técnicas y sostenibles al desabastecimiento de agua.
- Auditorías públicas a los contratos y obras inconclusas.
- Mayor presencia del alcalde o alcaldesa en los barrios y no solo en los medios.
¿Qué deben ofrecer los nuevos candidatos?
La actual coyuntura exige que los aspirantes a la alcaldía presenten propuestas realistas, financieramente sostenibles, y sobre todo, que no caigan en la tentación de discursos vacíos o meramente confrontacionales.
Se espera de ellos:
- Diagnóstico claro y actualizado de los problemas estructurales de Loja.
- Transparencia total sobre cómo se financiarán sus promesas.
- Diálogo directo con la ciudadanía, evitando el uso excesivo de propaganda.
- Coherencia entre su trayectoria y su nuevo discurso: el electorado lojano ya no es ingenuo.
- Compromisos con el medio ambiente urbano, como la gestión de residuos, movilidad sostenible, y reforestación urbana.
El voto crítico y la exigencia de legitimidad
A diferencia de procesos anteriores, hoy los lojanos y lojanas parecen estar más dispuestos a exigir responsabilidad, transparencia y eficacia. El fracaso de la actual administración ha sembrado un descontento profundo que podría traducirse en participación electoral activa… o en mayor abstención si los candidatos no están a la altura del momento.
Las preguntas clave que deberían hacerse los ciudadanos ante cada candidato:
- ¿Cómo va a recuperar Loja en sus primeros 100 días?
- ¿Cuál será su política frente al agua y la gestión pública?
- ¿Tiene experiencia real de administración o solo buena oratoria?
- ¿Quién lo respalda y con qué intereses?
Una ciudad cansada, pero no vencida
Loja, históricamente reconocida por su civismo, su cultura y su nivel educativo, no merece permanecer en abandono. La elección de 2025 no debe convertirse en un simple retorno de caras conocidas, sino en una oportunidad para replantear el modelo de ciudad, con una agenda que priorice a la ciudadanía y no a los partidos.
Porque una ciudad no se levanta con discursos, sino con planificación, ética, y trabajo en territorio.