El quehacer literario lojano en la dinámica cultural republicana y Latinoamericana
Significativo logro científico-cultural y humano de la dinámica de una vida ejemplar y pionera
Prof. Jaime Enrique Celi Correa
Aceptar la invitación del doctor Gustavo Samaniego Rodríguez a visitar la casa patrimonial de la propiedad familiar “El Cristal”, ubicada en el pie de la Cordillera Central de los Andes, en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Podocarpus y cuya ruta de acceso es la vía a Malacatos, se constituyó en uno de mis actos humanos más felizmente positivos para mi crecimiento personal. En primera instancia, confieso que, en esta visita, la vida me ha dado la oportunidad, entre vivencial y mágica, de ponderar y verificar el acierto y la certeza de la sentencia de Anatole France, “Cada cual tiene la edad de sus emociones”.
¡Qué gratificante y suscitadora…! fue su generosa acogida, a la vez que franca y didáctica su guianza personal en el evocador, ilustrativo y aleccionador recorrido por cada uno de los espacios de la añorada y entrañable Casa de Hacienda, sabia y pragmáticamente restaurada y convertida en lo que es, gracias a la visionaria generosidad personal suya y de su idolatrada esposa, ya fallecida, el “Centro Regional de la Memoria Natural (CRMN) El Cristal”.
Todos y cada uno de esos espacios, guardianes silenciosos de vivencias familiares evocadas con la nostalgia de las consabidas añoranzas, se han convertido en receptores silenciosos y guardianes versátiles de contundentes e invaluables testimonios diversos del fructífero ser y caminar suyo por la senda existencial de su vida ejemplar y pionera, toda ella enfocada y dedicada al servicio colectivo en la dimensión del más acendrado y legendario Humanismo Clásico, elemento conceptual insoslayable en la conformación y desarrollo geopolítico, socio-económico y cultural del colectivo lojano de todos los tiempos, específicamente, de las 4 últimas décadas del siglo XX y dos primeras del XXI.
La vida profesional del doctor Gustavo Samaniego Rodríguez se concretó en el ámbito académico-científico de la Veterinaria y se complementó y enriqueció, consolidándose y proyectándose sobre la base de emprendimientos personales, familiares e institucionales enmarcados en la investigación científica indeclinable y fortalecidos y garantizados por el proficuo y ético ejercicio profesional. Su exitosa y transparente gestión administrativo-empresarial obedeció, de modo persistente, a la plasmación efectiva de la visión y misión de un colectivo humano y de una realidad geopolítica y cultural enfocad polarizadas y enfocadas en la búsqueda y consecución de un progreso social enmarcado en la dialéctica de una dinámica social observante asidua y cultora leal de la dignidad del ser humano y de la vigencia irrestricta de sus derechos y libertades.
Sin lugar a dudas, sobre la base de lo dicho, se infiere que la riqueza patrimonial tangible e intangible de ese Bien Cultural Familiar que, al momento, es el Centro Cultural “Memoria Gráfica y Documentada 1956-2022 de la Hacienda “El Cristal”, se constituye en elemento “sine qua non” del acervo histórico-científico y académico no solo de Loja, ciudad y provincia, sino de la Región Sur, del País y, porque no decirlo, del mundo. Prueba contundente es de ello, y testimonio elocuente de su valía, la selecta colección de documentos e informes de investigaciones científicas realizadas “in situ” y avaladas, a nivel internacional, por el prestigiado y tesonero trabajo de afamados académicos integrados a centros mundiales de estudio e investigación, así como a las universidades locales: Técnica Particular de Loja -UTPL- y Nacional de Loja -UNL-, entre otros organismos vinculados a asuntos científico-investigativos de dimensión y enfoque global, entre otros, estudios de ecosistemas, agrobiodiversidad, cambio climático, y en su ámbito, cuestiones fundamentales e insoslayables de valoración académica y control, como lo son: deforestación, extractivismo, ubicación, uso y protección de fuentes hídricas, parques y reservas naturales, especies vegetales y animales endémicas y en riesgo de extinción, etc.
En la dimensión de estos logros, no ha lugar ni a la “duda”, ni a la “sospecha”. Estos niveles del asentimiento humano no tienen vigencia ni rol en este asunto. Por el contrario, y con apremio de justicia, sí lo tienen la “certeza” y la “opinión”, meollo de nuestro propósito de indagación periodística.
El Centro Cultural “Memoria Gráfica y Documentada 1956-2022 de la Hacienda “El Cristal”, de propiedad de la familia Samaniego-Puertas, cuya cabeza patriarcal es el Dr. Gustavo Samaniego Rodríguez, es una realidad histórico-cultural y antropológica exultante, toda ella fraguada y cifrada en la existencia persistente y en el trabajo profesional tesonero de tan prestante “lojano Ilustre del ayer”.
Médico Veterinario por la Facultad afín de la Universidad Nacional de Loja y catedrático de la misma, nuestro personaje -hoy jubilado- fue también un servidor público de gestión cívica incólume y persistentemente enfocada en el servicio a sus coterráneos con visión y misión de progreso y desarrollo en el marco de la tradicional vocación y actividad productivo-agropecuaria de Loja, ciudad y provincia. Es gestor protagónico de emprendimientos empresariales focalizados en la necesidad sentida de darle valor agregado a la materia prima, a través de la industrialización de carne y leche de ganado mayor, a la vez que, de producción de derivados, con especificidad.
En el marco de este somero comentario valorativo de la observación y vivencia experimentada en la referida visita a tan expectante Proyecto Cultural Familiar, es fundamental referir algo relacionado con la variada riqueza patrimonial de la memoria histórica “gráfica y documentada” recopilada en el lapso de una carrera profesional de sesenta y seis años, transcurridos entre 1956 y 2022, según reza la nomenclatura informativa y de guianza de la Entidad Cultural en referencia.
Es ilustrativa y aleccionadora, al momento de connotar y denotar la actividad de nuestro personaje, la sentencia del sabio y humanista científico Albert Einstein que dice, “Comienza a manifestarse la madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos”. Esto se cumplió en edad temprana de la vida y gestión del doctor Gustavo Samaniego Rodríguez. Prueba de ello es la inestimable riqueza humana, académica, cultural e histórica acogida, resguardada y exhibida en este ya cuajado y admirable emprendimiento de esencial e inestimable vinculación con la memoria de Loja y de la lojanidad.
Me pregunto por la “llave del éxito” del “Doctor Gustavo”. Y hallo una razón lógica inequívoca en la no menos ponderada certeza del pensamiento pragmatista del norteamericano Jefferson: “Yo creo bastante en la suerte. Y he constatado que, cuanto más duro trabajo, más suerte tengo”.