Remueven al alcalde Franco Quezada: Loja vive un sacudón político tras decisión del Concejo Cantonal
En una jornada cargada de tensión, expectativa y presencia masiva de ciudadanos en el Salón de Cabildo, el Concejo Cantonal de Loja aprobó con 9 votos a favor y 2 en contra la remoción del alcalde Franco Quezada Montesinos, dando paso a uno de los momentos más polémicos y determinantes en la historia política reciente del cantón.
La decisión se tomó durante una sesión extraordinaria celebrada este miércoles 25 de junio, en la que se conoció el informe de la Comisión de Mesa, órgano que previamente había calificado como válidas las causales presentadas en la denuncia del ciudadano Ramiro Delgado Vallejo, sustentada en presuntos incumplimientos administrativos de la máxima autoridad municipal.
¿Qué originó la remoción?
La solicitud fue impulsada por la vicealcaldesa Diana Guayanay, en cumplimiento del artículo 333 del Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD). Las causales que sustentaron el proceso fueron dos:
- Incumplimiento de las disposiciones del Concejo Cantonal.
- Modificación del presupuesto municipal sin autorización del pleno del Concejo, lo que violaría el artículo 336 del COOTAD.
Ambos puntos fueron considerados por la Comisión de Mesa como suficientemente sustentados para continuar el procedimiento y someterlo al pleno del Concejo.
La votación
La decisión fue clara. Con 9 votos a favor, el Concejo se pronunció por remover al alcalde. Los concejales que apoyaron la medida fueron:
- Dr. Pablo Carrión
- Dr. Miguel Castillo
- Ing. Lenin Cuenca
- Dr. Santiago Erraéz Veintimilla
- Dr. John Espinoza
- Eco. Pablo Quiñónez
- Dr. Iván Ludeña Astudillo
- Jorge Patiño
- Eco. Yuri Yaguana
En contra se pronunciaron:
- Lic. Adalber Gaona
- Dr. Polibio Vélez
La votación se dio en medio de un ambiente caldeado. Partidarios del alcalde llenaron el salón del Cabildo, expresando su apoyo a Quezada y señalando que la votación estuvo marcada por intereses políticos, incluso denunciando irregularidades en la tramitación del proceso.
¿Qué sigue?
Aunque la decisión del Concejo representa una remoción política-administrativa, el proceso no ha concluido. La última palabra la tiene ahora el Tribunal Contencioso Electoral (TCE), que deberá analizar si el proceso cumplió con el debido procedimiento legal y reglamentario.
En declaraciones preliminares, asesores del alcalde removido señalan que habría inconsistencias en el procedimiento, por lo que anticipan una impugnación inmediata ante el TCE. Si este tribunal determina que existieron vicios procesales, podría anular la resolución del Concejo.
¿Quién ocupará la Alcaldía?
En caso de que el TCE ratifique la remoción, la vicealcaldesa Diana Guayanay asumiría la Alcaldía de manera inmediata, conforme lo dispone el marco normativo del COOTAD. Esto daría paso a una nueva administración en el municipio lojano, con posibles cambios de directores departamentales, proyectos prioritarios y enfoque de gestión.
Reacciones divididas
El ambiente en Loja tras la decisión fue de contraste. Mientras algunos ciudadanos manifestaron su apoyo a la resolución alegando descontento por la gestión municipal, otros expresaron su rechazo, acusando al Concejo de buscar “golpes políticos” disfrazados de procedimientos legales.
“Este Concejo ha tomado una decisión valiente por el bien de Loja”, dijo el concejal Pablo Carrión, uno de los que votó a favor.
Por otro lado, el concejal Adalber Gaona, quien votó en contra, expresó: “No hay garantías de imparcialidad. Este proceso parece más una revancha política que un acto jurídico legítimo”.
Contexto político y tensión institucional
La remoción de Franco Quezada se suma a una ola de inestabilidad política en varias municipalidades del país. En los últimos meses, concejos cantonales de otras jurisdicciones también han iniciado procesos de remoción, evidenciando un clima de fractura institucional y presión ciudadana.
En el caso de Loja, la figura de Quezada ha sido controversial desde el inicio de su gestión, recibiendo críticas por temas relacionados con el manejo presupuestario, obras públicas, transparencia y la crisis del servicio de agua potable, que ha golpeado severamente la imagen del Municipio.
¿Y el alcalde?
Hasta el cierre de esta edición, Franco Quezada no se ha pronunciado oficialmente, aunque allegados al alcalde señalan que se encuentra evaluando acciones legales y que confía en que el TCE actuará en derecho.
De confirmarse su remoción, esta marcaría la primera vez en las últimas décadas que un alcalde de Loja es separado del cargo por decisión del Concejo Cantonal, lo que tendría implicaciones profundas en el panorama político de la provincia.
Conclusión
La remoción del alcalde Franco Quezada representa un punto de inflexión en la política local de Loja. Si bien el proceso fue avalado por una mayoría del Concejo, será el Tribunal Contencioso Electoral quien determine si esta decisión se ajusta al debido proceso. Mientras tanto, la ciudad permanece expectante y dividida frente a un hecho que podría reconfigurar el rumbo administrativo del Municipio y el equilibrio de fuerzas políticas en el sur del país.