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UNL internacionaliza su formación médica: jóvenes lojanos refuerzan su vocación en hospitales de siete países


La medicina trasciende fronteras y en la Universidad Nacional de Loja (UNL) también. En 2024, gracias a un convenio estratégico con la Asociación de Estudiantes de Medicina para Proyectos e Intercambios (AEMEPI – Ecuador), once estudiantes de la Carrera de Medicina de la Alma Máter lojana emprendieron un viaje académico y profesional hacia hospitales en México, Francia, España, Costa Rica, Brasil, Portugal y Rumanía, donde fortalecen su formación clínica y humanista.

Esta experiencia internacional no solo amplía su conocimiento técnico, sino que los transforma en médicos más empáticos, multiculturales y conscientes del sistema de salud como un derecho humano universal. Al mismo tiempo, la universidad recibe estudiantes extranjeros en su campus, consolidando así un ecosistema de intercambio académico que posiciona a Loja como un punto de referencia regional en educación superior.


Medicina más allá del aula: una experiencia global

Los jóvenes beneficiarios de este programa no son simples turistas académicos; son protagonistas de un proceso de aprendizaje inmersivo en contextos reales de salud pública y especializada.
Anny Carrión y Jean Cabrera, estudiantes del noveno y décimo ciclo, realizaron su rotación clínica en el Hospital Beneficente Unimar y en el reconocido Hospital de Amor en Brasil. Ahí, aprendieron en profundidad sobre Medicina Interna y Hematología, interactuando con pacientes, profesionales y tecnologías propias de otro sistema de salud.

Por su parte, Margarita Saldaña, otra médica en formación, desarrolló su pasantía en el área de Traumatología en un hospital universitario de Rumanía, donde pudo observar procedimientos quirúrgicos avanzados y comprender los protocolos europeos en atención de urgencias y rehabilitación.

“Mi experiencia en Brasil me permitió comprender cómo se ejerce la medicina en otro contexto. No solo aprendí nuevas técnicas, también hice amigos y entendí el valor de la salud como un derecho global”, reflexionó Anny Carrión al regresar a Loja.


Compromiso institucional con la formación internacional

La UNL no improvisa. Esta experiencia es parte de una estrategia mayor que busca internacionalizar la formación profesional. La vicerrectora académica, Elvia Zhapa, destacó que la institución actualmente mantiene convenios activos con más de 60 universidades del mundo, abriendo posibilidades de intercambio a sus más de 16.000 estudiantes.

El convenio con AEMEPI-Ecuador –que representa a más de 1,3 millones de estudiantes de Medicina en 123 países– permite a los jóvenes participar en proyectos médicos, misiones humanitarias, prácticas clínicas y espacios de liderazgo estudiantil, articulando formación científica con compromiso social.

Esto se traduce en una formación médica integral, donde el estudiante no solo aprende sobre el funcionamiento del cuerpo humano, sino también sobre las realidades sociales que determinan el acceso a la salud en distintas latitudes.


Loja recibe, Loja exporta: el intercambio va en ambas vías

La internacionalización no es solo para salir. La UNL también se ha convertido en anfitriona de jóvenes que llegan desde Europa y América Latina para conocer cómo se enseña y se ejerce la medicina en el sur del Ecuador. Los hospitales públicos de Loja, centros comunitarios y laboratorios universitarios son hoy espacios de encuentro intercultural y científico.

Estas experiencias no solo benefician a quienes viajan, sino que fortalecen el perfil académico de toda la comunidad universitaria, aportando diversidad, nuevas perspectivas y relaciones académicas sostenibles.


Una medicina más humana, global y transformadora

Más allá de las técnicas clínicas o los procedimientos quirúrgicos, estos intercambios refuerzan el compromiso social del médico, algo que la UNL coloca en el centro de su propuesta educativa. Con cada estudiante que regresa, vuelve también una nueva mirada sobre la salud, la pobreza, la equidad y la dignidad del paciente.

En un mundo cada vez más interconectado, formar profesionales capaces de leer el contexto global, dialogar con culturas distintas y actuar con principios universales, es no solo una ventaja académica, sino una urgencia ética.

La UNL demuestra que en Loja se puede soñar en grande, y que desde el sur del Ecuador se puede formar a los médicos del futuro.