CUARTO DÍA DE AUDIENCIA: Jorge Glas y Carlos Bernal frente a la justicia por el caso Reconstrucción de Manabí
La sala de la Corte Nacional de Justicia volvió a ser escenario del juicio que acapara la atención nacional: el proceso penal contra el exvicepresidente Jorge Glas Espinel y el exsecretario del Comité para la Reconstrucción y Reactivación Productiva de Manabí, Carlos Bernal, por presunto peculado. Este 20 de junio se instaló el cuarto día de audiencia, en el marco del denominado caso Reconstrucción de Manabí, que investiga presuntas irregularidades en la administración de millonarios recursos destinados a la recuperación de zonas afectadas por el terremoto del 16 de abril de 2016.
⚖️ Una causa que remueve heridas
El caso tiene un peso simbólico y político considerable: se trata del uso de fondos públicos en medio de una tragedia nacional. Tras el terremoto que dejó más de 670 fallecidos y afectó gravemente a las provincias de Manabí y Esmeraldas, el gobierno de entonces —liderado por Rafael Correa— activó un plan de reconstrucción que involucró recursos superiores a los 2.300 millones de dólares.
La Fiscalía sostiene que parte de esos recursos habrían sido manejados de manera opaca, desviados mediante la asignación directa de contratos, favorecimiento a empresas privadas y sobreprecios injustificados. Jorge Glas y Carlos Bernal figuran como presuntos responsables por el manejo discrecional de fondos sin la debida planificación técnica, ni supervisión legal.
📑 Avances del cuarto día
En esta cuarta jornada, la Fiscalía continuó con la presentación de sus pruebas documentales y testimoniales. Entre los elementos exhibidos están informes de la Contraloría General del Estado que señalan deficiencias administrativas, pagos anticipados sin respaldo técnico y contratos adjudicados bajo declaratorias de emergencia con criterios que violarían principios de transparencia.
Además, se dio paso al testimonio de exfuncionarios del Comité de Reconstrucción que habrían advertido internamente irregularidades, pero sus alertas fueron desestimadas. Los abogados de Glas y Bernal, por su parte, calificaron la acusación como “inconsistente, sin pruebas directas” y reiteraron que sus defendidos actuaron en función del bien público, en un contexto de urgencia nacional.
🧩 Una audiencia cargada de tensión política
Este proceso judicial no solo tiene implicaciones legales, sino también un trasfondo político relevante. Jorge Glas ya cumple condenas anteriores por los casos Odebrecht y Sobornos, y su figura sigue siendo un símbolo polarizante en el país. Para sus seguidores, se trata de una persecución política; para sus detractores, de la confirmación de una red de corrupción durante la década correísta.
Organizaciones de víctimas del terremoto y colectivos ciudadanos han exigido que se haga justicia con transparencia. “No se puede jugar con el dolor de los manabitas”, declaró una vocera desde los exteriores de la Corte Nacional, donde se instalaron vigilias con pancartas y consignas.
🏛️ Lo que está en juego
Más allá del destino penal de los procesados, este juicio busca sentar un precedente sobre el uso de recursos en situaciones de emergencia. La credibilidad del Estado, la confianza ciudadana y la memoria de las víctimas están en el centro del debate.
En los próximos días continuará la fase de prueba, con la expectativa de que tanto Fiscalía como defensa presenten sus argumentos finales. De probarse el delito, Glas y Bernal enfrentarían penas que podrían superar los 10 años de prisión, además de inhabilitaciones políticas y reparaciones al Estado.